LO QUE LA HISTORIA NOS ENSEÑA…
por: Ignacio Latorre
Decía el venerable obispo norteamericano Fulton Sheen que “todo lo que pasa en la historia ha pasado antes por el corazón del ser humano”.
La herejía pelagiana es considerada una de las mayores herejías de la historia de la Iglesia. Pelagio, monje del siglo IV que le dio el nombre, negaba la existencia del pecado original en el hombre (solo habría afectado a Adán), la naturaleza humana no habría sido corrompida, naceríamos en un estado “neutral”. La venida de Cristo tendría como finalidad el darnos un mero ejemplo de vida en contraposición al mal ejemplo que nos dio Adán, y de esto se seguiría por tanto, la no necesidad del bautismo puesto que no existe el pecado original. El hombre iría al cielo, según Pelagio, a “base de puños”, querer es poder nos diría, la naturaleza del hombre, al no estar corrompida, tendría las fuerzas para ello.
